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El Desplegado:
rechazo internacional al director de
Voz del Caribe
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Daña la
imagen de Cancún
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Solicitan
su renuncia
José Ángel Azcarate
Fundación Cultural Catalana
El desplegado publicado ayer 25 de abril por
importantes miembros de la comunidad de países industrializados, augura
problemas diplomáticos y de imagen internacional a este puerto
turístico que no necesitamos. Titulada como Carta Abierta,
la protesta se debe gracias al irresponsable manejo del diario Voz del
Caribe en su cruzada personal de descrédito contra la asociación
humanitaria La Casita y su directora Patricia Seoane. Presidentes de
prestigiadas corporaciones y fundaciones de Japón, Suiza, Gran Bretaña, y
los Estados Unidos, desmintieron de manera categórica el caudal de
falsedades contra la conocida asociación civil y refrendaron públicamente la
continuación de su apoyo desde varios países a la asociación que preside la
Dra. Seoane.
Lamentablemente, la carta abierta fue dirigida
no al periódico, sino al presidente de la empresa que lo publica, La Voz
de México SA de CV, una compañía respetable que maneja una línea de
publicaciones para el turismo. Y decimos lamentable, porque el
empecinamiento y falta de ética profesional del director de un periódico ha
llegado al colmo de poner en entredicho al Presidente de la compañía que
publica la Voz del Caribe. La lógica corporativa europea y
estadounidense tiende a percibir que el dueño de una empresa, es, finalmente,
el responsable de todo lo que pasa en ella. Y sin embargo, es altamente
improbable que el Sr. Quintana Pali estuviese al tanto del contenido
de los reportajes, y menos del bajo calibre editorial que su diario utilizo
para los mismos. Niveles que no están a la altura de sus otras publicaciones.
En lo personal, a Gerardo García no le
ha importado hacer el ridículo como editor de un diario que se perfilaba
como una opción periodística seria e innovadora. Ayer leíamos en una
certera crítica de Leydi Campos una afirmación difícil de refutar. Voz
del Caribe se convirtió ayer lunes, en la Voz contra Leydi.
Quienes leímos el diario vimos Leydi en la portada, Leydi en el editorial
principal del director, Leydi en una entrevista que ocupó una plana entera,
Leydi en otra columna....Leydi hasta en la sopa. La descalificación
ad hominem era tan repetitiva y ordinaria que le restaba peso a
cualquier posible crítica legítima que se intentara hacer. La línea
editorial—evidentemente golpear— era tan tendenciosa y visceral que
restó credibilidad al diario. Quien pudo terminar de leer la edición
de ayer lunes de Voz del Caribe, más que periodismo, miró las
vísceras del director, Gerardo García, regadas por todas las páginas del
diario en un espectáculo francamente penoso. Por otra parte, quienes
compramos periódicos en Cancún, lo hacemos con el interés de informarnos de
lo que sucede en la entidad, en el país y en el mundo. Pero ayer Gerardo
García redujo el universo periodístico a Leydi. Un diario
serio no puede permitir que sus páginas se conviertan en espacios
discrecionales para vilipendiar obsesivamente a particulares o dirimir
reyertas personales. Existen cantidad de temas de interés publico en la
agenda metropolitana y estatal. Estoy seguro que uno de esos no es —por mas
famosa que sea la abogada— Leydi de primera a última plana. Hubo un
momento mientras leía ayer Voz del Caribe, que me quedé pensando lo
poderosa que la activista debe ser para tener una cobertura tan amplia y con
descalificaciones personales tan fuertes.
La tozudez del director de Voz del Caribe
parece en estos momentos fuera de control y es muy evidente que, o no le
importa, o no se da cuenta del daño que está provocando al periódico y, a
estas alturas, a la reputación de la empresa editorial de Quintana Pali.
La carta abierta que le envió el nutrido grupo de firmantes internacionales
ayer, es muestra de eso.
Es difícil saber que puede motivar a ciencia
cierta a un periódico a desatar un alud de reportajes contra mujeres que
defienden derechos humanos de mujeres y niños. La circulación real de Voz
del Caribe no esta certificada oficialmente y cálculos de especialistas,
lo ubican con no mas de 4 mil lectores, no todos diarios. Si el
interés era armar un especial de investigación impactante al estilo
americano para tratar de aumentar su público, el plan resultó un absoluto
desastre. Prueba de ello es que ahora, Voz del Caribe como medio es
parte de la noticia, pues suenan creíbles los alegatos y pruebas
documentales de la abogada de La Casita, que han ido desvirtuando
sistemáticamente, una por una, a cada fuente primaria en que el diario basó
su serie de reportajes.
El
cuestionamiento al diario al interior de los mismos círculos periodísticos e
intelectuales es serio, y el periódico y su director pasaron a ser
actores bajo sospecha fundada, en vez de permanecer como medio
informativo objetivo.
La cada vez mas nutrida muestra de apoyo
público a la Dra. Seoane y a la Casita ha ido en aumento ahogando las
pocas voces detractoras que quedan y los ecos de las que de la nada se
desvanecieron. Han ahogado también los editoriales histéricos. La
carta abierta de ayer a Miguel Quintana Pali muestra un tono firme y
de indignación. Los firmantes de la comunidad internacional salen como
garantes de la verticalidad de La Casita y su labor a favor de la
niñez quintanarroense. Y certifican su conocimiento de primera mano de la
labor profesional que por muchos años le ha ganado el reconocimiento de los
filántropos nacionales e internacionales de Cancún y de importantes
fundaciones y corporaciones Europeas y de los Estados Unidos. Rotarios
Internacionales en Japón, en Filadelfia, en Cancún mismo. Si el plan de
Voz del Caribe era vender diarios a costa de armar una serie de
reportajes sensacionalistas, resultó contraproducente, pues perdió
lectores y credibilidad. Si existía otro interés mas avieso, como
desprestigiar a la institución ante sus donantes, el resultado fue el
inverso. Los donantes y el patronato cerraron filas alrededor del proyecto
social que juntos ayudaron a construir. Las autoridades locales, por su
parte, no han procedido en una sola denuncia contra La Casita ni su
directora por carecer de elementos. Una situación grave actualmente para
Voz del Caribe es que en el derrotero por el cual lo ha conducido
Gerardo García, son creíbles los reportes de que hubo intereses ajenos al
periodismo y que existe complicidad de personal del diario para defender a
un conocido individuo, preso por violación, pero ejecutivo del corporativo
de un consorcio hotelero con sede en mi país. La denuncia que lo metió preso
por pederastia fue interpuesta por la Dra. Seoane, quien ha sido objeto de
descrédito del diario, favoreciendo la causa del reo.
Lo más delicado es la dimensión
internacional y diplomática que ha tomado ahora el asunto, como indica
el desplegado de Novedades de ayer. Eso rebasa por competo al director del
periódico, ya que afecta el prestigio de Cancún como destino internacional y
toma visos de asunto de imagen estatal.
Es
inexcusable la incompetencia periodística con que los editores de Voz del
Caribe dieron pie a esto, publicando información sin la debida
verificación y sin reparar en la gravedad y trascendencia de las
imputaciones que ha hecho y el tipo de documentos con que con premura quiso
impactar al público.
La foto de turistas internacionales
visitando La Casita para hacer un donativo, como bien señala el desplegado,
fue una grave falta de respeto y demuestra paupérrimos estándares de
periodismo. Calificar de irresponsable a Voz del Caribe por manipular
así la información es un eufemismo, pues sus implicaciones son muy serias.
Y he aquí solo una muestra de cómo el diario
se pasó de la raya.
Sucede que una de las voluntarias que esta
actualmente de visita en dicha asociación, es la nieta del tres veces
alcalde de la ciudad de Houston, Texas, un connotado político
que ha servido como consultor a tres administraciones presidenciales de la
Casa Blanca. El alcalde emérito es uno de los firmantes de la carta
abierta al dueño de Voz del Caribe La joven profesionista, de
nacionalidad estadounidense, es parte de ese turismo culto, inteligente, que
ve mas allá que remojarse en una playa. Es parte del turismo que se
compenetra de las realidades sociales de los países que recorre, y responde
como parte de la aldea global a la necesidad de otros seres humanos en
desventaja. Ella, como otras ciudadanas europeas de países que visitan
México, han sido criminalizadas por Voz del Caribe en semanas pasadas,
al infamar al personal de la institución y a los filántropos visitantes con
encabezados y editoriales deleznables. El ex alcalde de Houston, Texas,
uno de los estados norteamericanos que más turismo aporta a nuestra
ciudad, firma indignado también en la carta abierta citada, por el
insultante trato que los reportajes de Voz del Caribe le han
dado a su nieta por implicación. Y su indignación esta plenamente
justificada si nos ponemos en sus zapatos.
La tozudez y el encono ciego de Gerardo
García le impiden ver mas allá de sus propias rencillas o metas
publicitarias. Bonita manera de promover el turismo del que depende la
economía de nuestra ciudad.
Esta semana, el citado ex alcalde de
Houston tiene una comida en honor de los cónsules generales de varios
países importantes en Texas, y allí va a denunciar cómo un diario nuevo, con
menos de 4 mil lectores, estigmatiza impunemente en sus páginas a los
turistas que visitan Cancún para hacer labores filantrópicas
exponiéndoles al descrédito y aun a la violencia. Y cómo,
proyectos acreditados como La Casita, con amplio apoyo nacional e
internacional y reconocimientos por años de labor altruista, son difamados
por reporteros al servicio de violadores. Gracias al director de Voz del
Caribe, la imagen de Cancún se ve ya afectada.
Se anticipan, entonces,
más protestas internacionales, más cartas y quejas consulares.
Por decencia y por el bien de Cancún,
Gerardo García y su equipo editorial deberían renunciar. No tienen
que esperar a que los despidan. En sus manos, todo se convierte en una
mezcla mendaz de amarillismo para vender periódicos y proteger
intereses oscuros. Su forma de hacer periodismo afecta todo lo que toca y
desestabiliza y confunde. Y no necesitamos esperar a que salpique con
mas lodo a Cancún; de ese mismo lodo que ya cubre hoy a su periódico, al
cual hunde cada día mas en la ignominia; lodo que empieza a afectar la
imagen internacional de la compañía que publica su diario y que pudiese
devenir en un boicot de sus productos.
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