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Voz del
Caribe,
el fiasco del Caso Ámbar y un diario en crisis de credibilidad
Por Leydi Campos Vera
Sorpresas te da la vida. Empeora mas cada día
que pasa la credibilidad del diario Voz del Caribe. El pasado viernes
23 de abril se realizo una conferencia de prensa en esta ciudad por el
buffet jurídico Brahms, Bretón y Abogados sobre el famoso caso Ámbar.
Como cubetada de agua helada cayó cuando ante los medios de Cancún se
evidencio que la Sra. Ágata Abigail Blanco, una de las detractoras
“estelares” que el periódico en cuestión había publicitado por semanas y a
todo color para denostar a La Casita y a su directora, resultó ser,
nada menos, que una madre desnaturalizada que hace cinco años vendió a su
primer hijo.
Durante semanas enteras, Voz del Caribe
venía promocionando casi a diario con fotos, planas, y notas de primera
plana, a Ágata Abigail, madre de la menor Ámbar, como una blanca paloma.
Pero resulta que la señora está bajo investigación de la PGJ del Estado de
Coahuila, y por la PGR, por tráfico infantil en agravio de un hijo previo.
Se espera en cualquier momento su arresto y consignación.
Curiosamente,
lo que era un caso como muchos otros de custodia ante un juzgado de lo
familiar, la alquimia del Director de Voz del Caribe lo torno, sin
justificación periodística alguna, en sensacionalismo de primera plana.
Erigiéndose en magistrado por su propio derecho y arriesgándose a ser
procesado penalmente por calumnias, hasta el delito de rapto le
imputo al padre de la menor en cuestión, siendo que el juez familiar ni
siquiera ha resuelto la custodia y jamás autoridad alguna ha hablado ni aun
de sustracción de menores. Vaya forma de inventar notas.
Pero en
un giro sorpresivo, la mamá de la niña Ámbar se encuentra implicada, desde
hace tiempo, en un grave delito, que incluye la falsificación de documentos
y certificados de nacimiento en contubernio con traficantes del norte
del país. Así, lo que inicialmente era una simple nota que pertenecía —a lo
mucho— a la sección policíaca, la Junta Editorial de Voz del Caribe
se las vendió a sus lectores como noticia de primera plana. Lo que en
cualquier pasquín se hubiera reportado si acaso como una desavenencia de
pareja y un proceso de juicio ordinario por custodia en un juzgado de lo
familiar, Voz del Caribe lo presento con fanfarrias
a la opinión publica como parte de una “serie especial.” Para complicar su
situación, simultáneamente el diario se asumió, inexplicablemente, como
adalid de la causa de una madre que vendió a su propio hijo,
esforzándose en pintárnosla como victima y mártir.
Lo bueno
es que el menor vendido, de alrededor de cinco años, ya está localizado por
las autoridades del estado de Coahuila para que no sea revendido en
lo que la policía judicial cumplimenta las respectivas ordenes de aprensión.
Lo malo para el director de Voz del Caribe, es que con esto se
le desmorona otra de sus reportajes “de investigación”, pues la ilustre
fuente informativa que exploto con lagrimas la simpatía de la sociedad,
resulto, además de mentirosa profesional, una actriz. El caso Ámbar
fue otro fiasco periodístico de Gerardo García, un artilugio
para vender diarios a costa de denostar a terceros con periodicazos al más
puro estilo porril de antaño. Ya resultaba sospechosa, de inicio, la
aparición de esa señora en llorosas fotos, justo cuando el diario asumía la
defensa de proxenetas y pederastas presos reincidentes, brindándoles
publicidad a cambio de espacios diarios para infamar a filántropas
reconocidas y defensoras de derechos humanos. Periodismo de investigación de
la más alta calidad, no cabe duda.
Pero no todo queda allí. En el programa de TV del martes 22,
Cancunámonos,
otra de las feroces acusadoras de La Casita, de nombre Eudoxia habló para
quejarse. Allí quedo establecido que la susodicha tiene abierto un
proceso penal por proxeneta o cómplice del abuso sexual de su propia
hija. El amante de semejante ejemplo de “maternidad responsable” violó
en repetidas ocasiones a su pequeña hija con su consentimiento. Hoy el
sujeto está prófugo de la justicia porque un juez dictó orden de aprensión
contra él. La madre proxeneta—oh sorpresa—, es otra de las
“denunciantes” que Voz del Caribe publicitó en días pasados y usó
como “prueba” contra La Casita, apoyándola sin consultar siquiera el
expediente penal del caso de la menor.
Al final de cuentas, ha quedado demostrado que “las muchas denuncias de
menores y madres agraviadas” que Voz del Caribe esgrimía como “pruebas”,
resultaron ser una promiscua mezcla de oscuros personajes financiados por el
famoso pederasta preso, el ejecutivo Miguel Ángel García Rascón; una
amalgama de proxenetas, menores coercionadas, Jefes de información coludidos,
y apologistas rentados para desacreditar a quien puso tras las rejas al
Director del Corporativo de la famosa cadena de hoteles Oasis.
El contubernio entre el hotelero pedófilo y el
Jefe de Información del periódico que lleva como subtitulo “la voz de la
verdad” ha quedado claro ante la opinión publica, y es cada vez mas probable
la presunta complicidad de Gloria Palma, la gerente editorial, responsable
de todos los encabezados y editoriales del diario, incluidos los que hacían
suyas la defensa de pederastas reincidentes y proxenetas para infamar a
ciudadanos respetables. La misma jefa editorial, que, sin pruebas, aprobó
encabezados amarillistas aseverando que el padre de Ámbar la había
“raptado” en escandalosos reportajes incurriendo en el presunto delito de
calumnia. Pero ahora que han salido a la luz las dos versiones, leemos que
los abogados del padre de ámbar actuó simplemente para prevenir que su hija
de 3 años corriera la misma suerte que el primer hijo de la Sra. Ágata
Abigail Blanco: ser vendido por dinero para consumir cocaína.
La crisis de credibilidad del diario Voz
del Caribe ha sido ocasionada por un pésimo manejo editorial y el
desaseo de periodistas corruptos que en lugar de informar al publico,
defienden intereses personales de delincuentes a costa de infamar a personas
e instituciones respetadas. Pero es también por un grave error de concepto
de su actual director. En su editorial Plaza Reforma
—el tercero en la semana pasada a defender lo indefendible—afirma Gerardo
García que su periódico es un medio de investigación. Hay aquí
una confusión. Los diarios son medios de información. La
investigación, ejercida con profesionalismo y responsabilidad es una de las
herramientas para proporcionar al lector información objetiva. Pero cuando
por impericia, prejuicio o corrupción, los periodistas no usan los
procedimientos más elementales para verificar la confiabilidad de sus
fuentes y sus motivaciones, el resultado es el contrario: desinformación
y difamación. Por eso, el fiasco del caso Ámbar. Por eso los
desvirtuados reportajes amarillistas contra La Casa Hogar La Casita.
Por eso el rechazo de la sociedad, manifestado en Cancún en
dos nutridos desplegados, la semana pasada, suscritos por respetables
ciudadanos de todos los sectores. Por eso la crisis de credibilidad
de un diario nuevo del que la gente esperaba altura y calidad.
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