| Lunes 13 de junio de 2005
16:50
Un centenar de personas fueron violentamente reprimidas esta tarde
con gases lacrimógenos y una veintena de ellas detenidas, cuando se
manifestaban a las puertas de la Subprocuraduría de Justicia en la
zona norte de Quintana Roo en apoyo de directivos de la casa-hogar
"La Casita", que se dicen perseguidos por las autoridades estatales
que los acusan de albergar menores en sus instalaciones en
condiciones irregulares.
Varios de los manifestantes fueron golpeados con
salvajismo en presencia de la prensa cuando se encontraban sin
defensa en el piso frontal de las instalaciones policiacas, mientras
el grupo mayor de los manifestantes corría para escapar de los
efectos de los gases y detrás de ellos iban judiciales, algunos
encapuchados, que detenían a los que lograban alcanzar.
De estos hechos fue informado inmediatamente el
gobernador del estado, Félix González Canto, que presidía en el
Centro de Convenciones una comida por el Día del Burócrata.
El mandatario en los últimos días endureció la
línea de su gobierno contra las manifestaciones a través del
procurador de Justicia, Bello Melchor Rodríguez Carrillo, quien
prometió hacer todo lo posible por reunir elementos para iniciar un
proceso en contra de Leydi Campos Vera, asesora jurídica de "La
Casita", quien esta tarde se había presentado a declarar y se
encontraba todavía en las instalaciones de la Subprocuraduría cuando
sucedieron los acontecimientos.
Leydi Campos Vera, como subdidrectora de
Averiguaciones Previas de la Procuraduría de Justicia de la
administración de Joaquín Hendricks, tuvo la responsabilidad de
integrar el expediente que condujo a la detención de Jean Succar
Kuri, un empresario libanés asentado en Cancún acusado de pederastia.
Ahora, la principal acusadora de Succar se ha
retractado de la denuncia original, y al mismo tiempo surgieron
denuncias en esta nueva administración de González Canto en contra
de Leydi Campos Vera, en las que se involucra a Patricia Seoane,
directora de "La Casita", en delitos de tráfico de menores, junto
con su asesora jurídica.
Esta aparente embestida en contra de los
directivos de "La Casita" ha llamado la atención de numerosas
organizaciones internacionales que en los últimos tres días han
participado en manifestaciones de respaldo a los dirigentes, a
quienes creen inocentes de los cargos que se les fincan.
El gobierno municipal, a cargo de Francisco Alor,
también endureció su línea y ordenó el sábado la detención de cuatro
extranjeros, a quienes se acusa de violar la Ley General de
Población y, por lo mismo, fueron puestos a disposición del
Instituto Nacional de Migración.
Ayer domingo, agentes municipales recibieron la
petición de Tomás Mendiburo, director de Servicios Periciales de la
Procuraduría de Justicia del Estado, de detener a cuatro miembros de
la Asociación Latinoamericana de Activistas Sociales (Alas), cuando
repartían en el centro de Cancún cientos de volantes en los que
condenaban los actos de represión que en contra de ellos ejerce la
Procuraduría.
Sin embargo, los uniformados se negaron a acatar
la petición cuando comprobaron que no cometían delito al alguno al
repartir su material. Entonces, Mendiburo llamó a agentes judiciales
que cumplimentaron la petición y los detuvieron.
Esta tarde han sido detenidos veinte activistas
más y se ha creado un clima de tensión.
Las autoridades estatales declinaron hasta el
momento hacer alguna declaración acerca del incidente.
"Nosotros actuamos en apoyo de la Procuraduría de
Justicia porque así lo solicitaron", expresó Ricardo Adrián Samos
Medina, director general de Seguridad Pública, Tránsito y Bomberos
del municipio, quien el domingo presentó una denuncia en contra de
los manifestantes que marcharon sábado y domingo por la zona
hotelera y por ello los acusan de "ataques" a las vías generales de
comunicación. |