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UN EGO DESTRUYENDO LA IMAGEN DE CANCÚN
Miguel Zinzer
Con la venia del respetable
aprovecho yo también este espacio de expresión libre para analizar y opinar
sobre la polémica entre la casa hogar La Casita y el director del
diario Voz del Caribe. Un diálogo
público de esta naturaleza es poco
frecuente, y en nuestra entidad, quizás inédito. Por lo general, la norma
es el monólogo apabullante desde
el poder.
Agradezco la oportunidad a los filántropos de
La Casita—interesados finalmente en los niños— por proveer de este
espacio. Como no soy ni abogado ni muy letrado, el genero literario
complicado, no me sienta. Pero como observador y periodista, quiero unirme a
otras voces disidentes y, desde aquí, ocasionalmente, aportar información y
análisis critico en un formato accesible de columna. Por el momento, la
llamare, Palacio Reforma. Va.
Editorial Palacio Reforma
Tormenta diplomática.
Aunque lo publicó en primera plana, resultó insuficiente y tardío el tibio
mea culpa del director de Voz del Caribe por sacar, en
su edición del 7 de abril de 2005, una foto de turistas internacionales
visitando La Casita y tachándolos de criminales. Mas bien pareció un
intento por curarse en salud por la tormenta diplomática que desencadenó
y está creciendo.
El daño ya está hecho y
la imagen de Cancún como destino turístico seguro fue afectada
y corre de boca en boca en círculos empresariales y políticos de Estados
Unidos y Europa Precisamente ahora que en los USA se había boletinado a
Cancún como un destino turístico no seguro. Hazme publicidad
compadre.
Lamentable que en la
foto además se estigmatizo incluso a una niña de pelo rubio que
visitaba a la asociación de la mano de su propia madre. Pero
Gerardo García se justifico echándole la culpa al fotógrafo de su
diario.
Para
colmo, la foto la
publicó Voz del Caribe “en
calidad de prueba” de actividades ilícitas de la Casita para inflar el
testimonio de una niña que ahora mismo esta bajo la influencia de la familia
de un pederasta preso. Después quiere la Voz que le crean.
Ese es un ejemplo del tipo de pruebas
“contundentes” que personal del diario utiliza para fabricar
historias.
Se exhibió
solo la máxima autoridad de la Comisión Estatal de Derechos Humanos
en el programa de anteayer de Cancunámonos. Primero dijo ante las
cámaras que no y luego que sí visitó las instalaciones de
La Casita hace poco.
El funcionario
debería hace rato de haber proporcionado un reporte por escrito a la opinión
publica de sus hallazgos en vez de prestarse a los intereses del pedófilo
preso Miguel Ángel García Rascón. Corre el rumor de que el funcionario
también esta en la nomina del hotelero y que por eso le sirve de comparsa
favoreciendo a proxenetas. Conste, no afirmo.
Malestar
provoca en lectores de Voz del Caribe según una encuesta de opinión
en proceso, la política editorial de retrete que su actual director le ha
impreso. La principal queja es que el diario es tendencioso y no un
medio informativo objetivo. La segunda es que descendió un peldaño mas al
recurrir a la descalificación metiéndose en la vida privada de terceros.
Hace dos días hacía
alusión a la nota en primera plana de la polémica abogada Leydi
Campos tratando de desacreditarla hablando de cuestiones matrimoniales
privadas.
Ignoramos
si la información sea cierta, pero periodísticamente es irrelevante. Y en
primera plana, hilarante. Ojala el director de Voz del Caribe
no tenga asuntos de su vida privada que otros puedan ventilar públicamente.
Como dicen un refrán popular: “para
tener la lengua larga hay que tener la cola corta”.
Es de dudarse que la abogada
vaya a descender al albañal de Gerardo García para discutir eso. Sus
intervenciones publicas tienen un estilo directo, pero enfocado en pruebas y
argumentos. Mas corre en los medios la versión de que el director del diario
podría estar grabado en situaciones comprometedoras.
La abogada
tiene enemigos pero también amigos. Y en círculos periodísticos locales
comentan que Gerardo García ya se esta curando en salud al respecto.
Como se leyó ayer
en un desmentido en Voz del Caribe, resulta que un tercero que
nada tenía que ver en el escándalo, siempre no estaba divorciado como
lo habían publicado. Los lectores se preguntan si este es un medio
informativos o un canal para chismes de vecindad. ¿Cuál era la justificación
periodística para eso? Se ignora. Lo que si se ve es que las planas del
mencionado periódico las secuestró
el director para dirimir enconos personales.
¿Cual sería
la justificación periodística en una sociedad pluralista para
ventilar en público si una reportera es lesbiana, o si alguien de la
redacción anda con su secretaria o si tal persona adora a buda.? No existe.
Esa es la esencia de la descalificación y la intolerancia.
Esos comportamientos denigran el oficio
periodístico. Y a veces abren cajas de Pandora.
De Voz del Caribe queda solo el
concepto interesante de diseño editorial y el cascaron de un proyecto
moderno de periodismo. Mas los contenidos y estándares los convirtió
García en un pasquín de escándalo.
Es cierto que la ciudad amaneció el lunes
“tapizada de panfletos” con la página de la asociación civil de La Casita.
La visite y hay mucha información interesante. Y no encontré alusiones en
primera plana a la esposa de fulano o el pleito conyugal de zutana. La
dirección es
WWW.LACASITADECANCUN.COM. Vale la pena.
Fuentes confiables me lo
dijeron. Desde el fin de semana comenzaron a arribar a este puerto
turísticos activistas de derechos humanos de diferentes partes de la
república y otros países para apoyar y sumarse a la defensa de la directora
de la Casa Hogar. Quizás eso explique lo de los panfletos que aparecieron.
Muy cerca
de Mónica Araceli Sánchez de Vargas se le vio a Lidia Cacho,
columnista de Voz del Caribe, el día que el Procurador de Justicia
hizo una visita a las instalaciones de la
PGJE. Las vieron llegar juntas varios compañeros de la prensa. De
hecho, la venía acompañando para dar una conferencia de prensa. Pero se
desapareció cuando vio a la llamada Dama de Hierro, Leydi Campos.
En mala compañía anda la
columnista y defensora de género que recientemente escribió un interesante
libro acerca del caso Succar Kuri. Y digo mala compañía, porque en
una entrevista de TVCun
el día de anteayer en la noche, Leydi Campos acreditó con documentos, que
Mónica Araceli Sánchez de Vargas se dedica a defender al pederasta preso,
Miguel Ángel García Rascón, desde mucho tiempo antes de que empezara la
escandalosa serie de reportajes de Voz del Caribe.
La imagen de una columnista
de género y activista feminista involucrada con la apologista de un
violador de niñas es una contradicción inexplicable.
Retomando lo que alguien decía en este espacio,
contabilicé ayer ocho notas enteras, dedicadas a la abogada Leydi
Campos en Voz del Caribe . Desde la primera plana hasta el
editorial principal del diario.
Por eso concuerdo con que La Voz
contra Leydi es un título humorístico que no le queda mal al diario a
estas alturas. Pero para lograr eso, Gerardo García está usando
a sus reporteros para golpear la imagen de la temida abogada.
Pero parece que esta tiene teflón.
De mientras, a sus reporteros
se los esta llevando al baile.
Ese tipo de notas manchan la
carrera de cualquier reportero que se respete. Hay que distinguir entre el
periodismo profesional y de los golpeadores alquilados que evocan las épocas
de antaño en pasquines provincianos.
En una fábrica de
pruebas de risa se ha convertido el editor de Voz del Caribe. La
foto que publicó ayer de la Dra. Seoane en compañía de ciertas personas, no
se sabe a estas alturas si es otro montaje del inefable director para
defender a su Jefe de Información, Ricardo Méndez.
Independientemente
de si la foto es o no real ( ¡Con la Voz ya no se sabe!), lo único que
probaría es que hace nueve años, salió retratada con otras ocho personas. La
Dra. Seoane es una figura pública, es comprensiblemente en su trayectoria
conozca a distintas personas.
También tiene una foto con el ex gobernador
Hendricks. Y con montones de empresarios.
¡Si mañana se les fincaran
delitos a alguna de esas personas, eso no acreditaría que ellos haya sido
parte de la asociación de la Dra. Seoane!. La lógica anda escasa.
Como una pelota ponchada
se desinfló el caso Ámbar. En el programa Cancunámonos, ayer,
Ágata Abigail admitió que siempre si tuvo un hijo previo a la niña
del escándalo. En días pasados lo negaba en una nota a voz en cuello.
Amnesia.
Lo que no le dijo al público televidente es, finalmente, en dónde
exactamente está su primer hijo. O qué hizo con él. El periodismo de
investigación necesita hacer esas preguntas críticas en cualquier entrevista,
pues los niños que se paren con dolores, no se evaporan y menos se olvidan.
La pregunta ahora es: ¿Precisamente
en dónde está el primer hijo de Ágata Abigail, madre de Ambar? Lástima
que faltó esa pregunta periodística
incisiva en el programa.
Si
las fechas coinciden o no, es poco relevante. Y por lo ya se ha visto la
señora no es exactamente veraz. La cuestión es que la están investigando por
trafico infantil. Si se hubiera presentado al programa con su
primer hijo, eso hubiera bastado y la opinión pública le creería. Así de
simple.
La realidad es que Ágata
Abigail usó a Voz del Caribe para tratar de influir en un
juicio por custodia de Ambar que iba a perder. Y Voz del Caribe la
utilizó a ella para difamar a La Casita por semanas y defender el caso
del hotelero pederasta. Ambos se usaron, pero ella les oculto lo la venta de
su primer hijo y el teatro se vino abajo.
Por eso ya se distanciaron. El caso Ámbar,
como alguien ha dicho, resultó ser un fraude periodístico.
Confidencial.
Cuando el diario Crónica de Cancún fue arrebatado a la mala a su
dueño y fundador por ordenes del ex gobernador Mario Villanueva, se formó
una sociedad de accionistas. Entre ellos, estaban nada menos que dueños del
hotel Oasis y el ex gobernador Mario Villanueva Madrid. Gloria
Palma, hoy gerente editorial de la Voz se quedó como editora y
sirvió fiel a los intereses del hoy inquilino del penal de máxima seguridad
La Palma.
Lo cierto
es que la gerente editorial tiene cercanía con altos ejecutivos del grupo
hotelero Oasis, en donde era directivo Miguel Ángel García Rascón, a quien
le deben muchos favores. Como ingeniero y gestor de trámites, por muchos
años García Rascón les hizo favores, presuntamente irregulares.
Y por eso ganó muchas simpatías.
Los antiguos patrones de
Gloria Palma, pues, son del mismo grupo hotelero del ejecutivo
pedófilo García Rascón.
Conflicto de intereses
es lo mínimo que se puede pensar en este caso. Lo cierto es que el lavado de
imagen del pederasta a que se ha prestado Voz del Caribe con
el evidente consentimiento de su gerente editorial, Gloria Palma,
no salió simplemente de la nada.
Nos vemos en la semana.
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